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Si todavía creés que aquellos hombres que cuidan meticulosamente su belleza son algo “raros”, debemos decirte que tus conceptos son algo anticuados.
Hoy en día, cualquier hombre usa mucho más que jabón, champú, y crema de afeitar para cuidar su belleza. Por eso, intentá probar nuevas formas de cuidar tu apariencia diaria, y vas a empezar a ver como las mujeres te van a observar más en la calle y la oficina.
Un buen lavado de cara Si creés que lavarse la cara en la mañana es sinónimo en enjuagarse los ojos, estás en un gran apuro. Este lavado de cara, debe hacerse de una forma integral, utilizando un limpiador facial (no jabón). La exfoliación de la piel durante dos o tres mañanas en la semana, te ayudarán a sacarte las células muertas de la piel, (esa materia áspera que se aloja por toda su cara, apenas se levanta) y te prevendrán de arrugas y poros bloqueados. Hacete masajes fregando el limpiador facial de forma suave y en un movimiento circular, y no de la manera en que le sacarías la grasa a una sartén de freír.
Una ducha completa El agua tibia es lo mejor, ya que el agua caliente eliminará de la piel tus aceites naturales. Usá una esponja áspera, (preferentemente las fabricadas en base a una planta tropical) para remover la piel muerta. El champú no sólo debe esparcirse sobre tu pelo, sino también sobre el cuero cabelludo. Date masajes de champú en tu cuero cabelludo con las yemas de sus dedos, para luego dejarlo reposar un minuto y quitarlo. Limpiá bien el pelo de champú, para que no queden residuos del mismo, que provocan un pelo opaco, seco y "duro". Usá un acondicionador para poder deshacer los nudos que se formen (caso contrario, podrías arrancarse pelo al peinarse).
Una afeitada bien al ras Lo ideal es afeitarse apenas salís de la ducha, para aprovechar el vapor que ablandó y mantiene ablandado al vello. Afeitate tan al ras como te sea posible, para lo cual sería óptimo usar una maquinita de afeitar con dos láminas paralelas, las cuales además previenen la irritación. Una vez que hayas terminado, aplicá un toque de loción sin alcohol, para mantener tus mejillas y peras bien suaves, y ocultar la “sombra” que se forme durante el día.
El mejor de los aromas Siempre es recomendable utilizar un buen desodorante que te libere de los malos olores, junto a una colonia o perfume, para dar un toque de distinción.
Unas perlas blancas El mejor momento para cepillar tus dientes es después del desayuno. Cepillándolo por lo menos tres minutos, incluyendo las partes bajas cercanas a las encías, podrás tener el mejor de los blancos. Hacer esto después de cada comida, te ayudará también a liberarte de las partículas de alimento que pueden causar caries y feos olores.
Un rostro dorado Los hombres tienen un rostro más vulnerable al viento y al sol, ya que al afeitarse eliminan las capas más resistentes de la piel. Usá un protector solar a base de agua y libre de aceite, y una crema protectora de Rayos Ultravioletas para los labios.
Ejercicio, ejercicio, y ejercicio No hay sustituto para el ejercicio. Su práctica permite por ejemplo que la sangre circule mucho mejor, y por lo tanto, que la piel sea más firme y flexible. Nunca toques tu cara con las mismas manos con las que ha estado tocando un equipo compartido de gimnasia. Por razones obvias, esto promueve el contagio de bacterias, virus, y todo aquello que podría provocar reacciones alérgicas en tu cara.
Fuente: En Plenitud |